El Modernismo

    El Modernismo

    Barcelona es la capital del modernismo catalán, un estilo urbano y burgués que está presente en muchos de los edificios de la ciudad. Este estilo apareció en el siglo XIX por toda Europa, sin embargo, en Barcelona adquirió un matiz muy especial debido a que durante la Renaixença la ciudad se desarrolló de manera impresionante y los arquitectos catalanes hicieron verdaderas obras de arte que aportaron un nivel cultural muy alto.

    La celebración de la Expo Universal en 1888 y la Expo Internacional en 1929 fueron un punto clave en el desarrollo de esta corriente.

    Antonio Gaudí es el padre del modernismo catalán y de él se inspiraron muchos otros como: Elies Rogent, Josep Puig i Cadafalch, Joan Rubió, Enric Sagnier o Domènech i Montaner. Este último creó el proyeto del Palau de la Música Catalana que se construyó entre 1905 y 1908.

    La UNESCO declaró su sala de conciertos Patrimonio Mundial en el año 1997, un hecho único en la historia. Es uno de los mayores puntos culturales de la ciudad. Tiene una estructura central de metal cubierta de vidrio que al pasar la luz convierten la sala en algo mágico. Tiene esculturas, mosaicos, vitrales y forjas, elementos tradicionales de este arte ya que lo que busca el Modernismo son nuevas formas de edificar rechazando la arquitectura industrial e inspirándose en la naturaleza para crear obras de arte arquitectónicas.

    Es muy típico que los arquitectos decoren los edificios con pájaros, hojas, flores, etc. así como grandes estatuas de animales o personas, se utilizan muchos colores. Tanto las ventanas como los balcones se crean con hierro forjado también inspirándose en elementos naturales. Un ejemplo de esto son las famosas mirillas de la Casa Calvet, inspiradas en las celdas de las colmenas de abejas.

    Este movimiento modernista se desarrolló en Barcelona gracias a la burguesía y al sentimiento catalán de cultura y arte. A través de estas formas distintas expresaban su identidad catalana. Además, mostraban su riqueza y su estatus con los imponentes y decorados edificios. Las murallas de Barcelona se derribaron en el siglo XIX y las zonas agrícolas de fuera de la muralla comenzaron a urbanizarse creando el Eixample. El Plan Cerdà se creó en el año 1859 y proponía crear calles y avenidas grandes con edificios de tres pisos para conectar Barcelona con los pueblos cercanos y la burguesía ilustrada terminó viviendo en esta zona. Esta burguesía evolucionó mucho en la segunda mitad del siglo XIX y junto con el desarrollo industrial y el nivel e interés cultural transformaron esta zona. Sin embargo, el gran cambio llegó en el 1888 con la Expo Universal que transformó la ciudad por completo. Además, la Renaixença, un movimiento literario de recuperación de la lengua catalana, favoreció las manifestaciones artísticas transformando la sociedad catalana en una moderna.

    Es por eso que el Modernismo es tan evidente en Barcelona, es una forma de expresión de la cultura catalana, un sentimiento que muchos catalanes comparten y que se refleja en las fachadas, decoraciones naturales y materiales nuevos de toda la ciudad.